Cuatro cuentos nos acercarán a los temores infantiles de una manera divertida. A veces los miedos de los adultos se parecen a los de nuestra niñez, y crearse historias en la mente puede ser más terrorífico que la realidad. Acompáñanos en este viaje misterioso que te hará sentir cosquillas en el estómago y, a veces, arañitas en los pies.